Historia
RESEÑA HISTORICA DE LA SALUD DEL CAQUETA
Para comentar aspectos relacionados con la Historia de la Salud en la región debemos remontarnos a pensar en los primeros habitantes de origen indígena que incluso antes de la época del Descubrimiento y de la Conquista se encontraban en estas tierras, ubicadas en una inmensidad de territorio selvático, tropical muy lluvioso, deshabitado pero de una riqueza forestal, ecológica muy grande.
Historiadores refieren para la época del siglo XVIII y XIX la existencia de asentamientos indígenas de los Andaki, Huaques (o Carijonas) y Quiyayas.
Vino la época de la Colonia y con ella las misiones quienes también encontraron tribus de los Koreguajes, los Karijonas, los Tamas, los Macaguajes y los Huitotos; se adelantaron acciones orientadas al desalojo, se perdió la oportunidad de haber conocido y aprovechado algunas de sus costumbres, especialmente las que tiene que ver con el manejo del medio ambiente, pues estudios recientes muestran que tuvieron todo un sistema de protección a la tierra, para evitar su degradación y sacar el máximo provecho productivo.
Estas comunidades vivieron de acuerdo a sus ritos y costumbres aplicando su medicina tradicional, aprovechando el poder curativo de determinadas plantas, perfumes y frutas, con una organización familiar predominante polígama, los Koreguajes escogen como esposas a mujeres impúberes las cuales cuando crecían consumaban el matrimonio y ya embarazadas el hombre construye lejos de la comunidad una maloca donde ocurre el parto. Después del parto, el hombre es el que se enferma y recibe todos los cuidados de la dieta, a los treinta días la mujer regresa al caserío donde es recibida con fiesta y regalos.
Los indígenas clasificaban las enfermedades en dos grandes tipos: Enfermedades calientes asociadas al sol y a las cabeceras de los ríos "Occidente", en ella el paciente experimenta síntomas de fiebre, escalofrío, asfixia es el sol el que transmite las enfermedades a través de rayos, el sarampión, la viruela, el paludismo, pueden pertenecer a éste género, las enfermedades frías provienen de la Bocana "Oriente", son afecciones propias de la época creciente. La gripa por ejemplo es propia de este espacio.
El sarampión decían los brujos se puede fabricar mediante la quema de ciertas hierbas en la maloca, el humo es peligroso para la gente, ya que es un instrumento de brujería, por esta razón los indígenas evitaban vivir en comunidad con grupos diferentes. La manera de repeler las enfermedades consiste en untarse el cuerpo con ciertas plantas de brujería o con perfumes. El Tabaco el Achote, la mata manosi forman parte de la categoría de "plantas defensoras de la Tribu".
Para mediados del siglo XIX ingresa la comunidad de los Jesuitas al Caquetá y se habla de un censo de 3.676 habitantes aproximadamente.
Para la época el paludismo era un problema en el país, la quina había sido descubierta en el Virreinato del Perú y la experiencia había demostrado que el zumo de la corteza era el mejor brebaje contra los ataques del paludismo.
En el Caquetá se encontró la quina y para 1869 el Estado del Cauca le concedió licencia a Timoleón Mesa para que explotara 30.000 hectáreas.
La quina conocida también con el nombre de la Chinchona llegó a ser un renglón económico importante para el país, fue exportada y produjo grandes divisas, pero que a esta región no le dejó ninguna organización económica estable, la extracción no permitió colonos estables, se organizaron expediciones a la manigua con trabajadores enganchados por contratistas sobre la base principal de salarios en especie.
A finales del siglo XIX esta la etapa "era del caucho" matizada con narraciones de crueldades, crímenes, torturas, intrigas y sus principales victimas fueron sin duda los indígenas particularmente los Huitotos.
Para la época llegaron gran cantidad de colonos, en su mayoría los caucheros fueron hombres de carácter débil, alejados de muchas virtudes, que al penetrar a la selva parecían más bien abrumados por los grandes ríos, las fiebres, el paludismo, los zancudos y las lluvias.
Pero no faltaba la diversión y con ello los problemas relacionados con la salud, los caucheros después de cuatro o cinco meses en la selva salían para dedicarse a la diversión; consumían conservas foráneas, licores del Tolima y contaban con la compañía de prostitutas traídas del Tolima Grande. A tanto llegaba el ansia etílica que cuando se acababa el aguardiente ingerían alhucema o cualquier cosa que tuviera el fuerte gusto del alcohol.
En la zona cauchera había muchos líos de faldas, ya que las mujeres eran pocas frente al número de hombres, siendo frecuentes los asesinatos por esta causa; pero los crímenes luego se acentuaron para facilitar el robo o para eliminar un competidor comercial, sin dejar de lado la masacre indígena que tiño de sangre esta parte de la historia.
La era del caucho llegó hasta la segunda década del siglo XX dejando en el caquetá la creación de muchos pueblos, la mayoría centros de mercadeo y bodegaje de la resina que se extraía de la selva, casi todos fueron de fugaz existencia. Persistieron Florencia San Vicente y Puerto Rico que se vino a consolidar posteriormente con la inmigración por la violencia.
La construcción del camino a Florencia por el año 1911 fue una odisea, contrataron indios, mestizos y blancos como peones a quienes la enfermedades diezmaron, en múltiples ocasiones estuvieron sitiados por hambre a causa de los derrumbes y muchos perdieron sus vidas.
Aparece por el año 1921 la referencia de un médico llamado Aurelio Guzmán quien denunciaba la aparición de un nuevo azote para la salud, el alcoholismo y una disminución del paludismo y la sífilis.
En 1926 el médico de la comisaría en un informe asegura que el ciento por ciento de los pobladores estaba anémico; que el paludismo y el pian azotaban rudamente y que la tuberculosis era endémica, sobre todo en Florencia.
Se analizaba tres factores que ocasionaban la tuberculosis en el municipio comisarial: (tomado del libro Historia General del Caquetá de Félix Artunduaga Bermeo) Primero: las condiciones miserables de los inmigrantes, "gentes que despatria las supremas escasez del Huila"; también la inmigración tuberculosa propiamente dicha; Segundo: la arquitectura del poblado. El médico nos informa que el noventa y ocho por ciento (98%) de las casa eran húmedas y calientes y que el déficit habitacional obligaba al hacinamiento promiscuo de los florencianos. Tercero: La climatología.
En el año 1931 se habla de la existencia de un centro de atención en Florencia de escasos recursos a cargo del Dr. Mario Arenas Archila nombrado por el Departamento Nacional de Higiene y Asistencia Publica, probablemente se trataba del cuartel - hospital, por que no hay datos de la existencia de un hospital para esa época en la ciudad de Florencia.
Inicia el conflicto colombo peruano el cual se desencadena en septiembre de 1932 al apoderarse el Perú del puerto fronterizo de Leticia y posteriormente extenderse a Tarapacá un puerto sobre el río Putumayo
Se inicia la construcción de la carretera Garzón- Florencia- Venecia, la cual estuvo lista en 1933 para la época la actividad sanitaria de Florencia era realizada por el médico del servicio de carreteras Dr. García Naranjo, el médico de la Cruz Roja Dr. Eduardo Laserna y por las enfermeras Beatriz Restrepo y Catalina Cervantes; funcionaba como hospital improvisado una parte del cuartel que albergaba a la tropa que llegó en 1930. Este cuartel- hospital atendía casos de fiebre tifoidea, pian, paludismo, uncinarias, enfermedades venéreas entre otras, realizaba procedimientos curativos y quirúrgicos menores.
En el período 1932-1933 como fenómeno derivado del conflicto, comenzó la inmigración de la población hacia este territorio con primacia de índole militar, viéndose el Ministerio de Guerra y el Ministerio de Obras mediante la llamada comisión Ortegaza avocados a la necesidad de crear un Centro Médico Asistencial para atender la demanda tanto de militares como de civiles; es así como en 1933 se inicia la construcción del Hospital "La Primavera" con capacidad para sesenta enfermos, este hospital se encontraba ubicado a orillas del Río Orteguaza, en la Finca que hoy es del Señor Jorge Hermida, en la vereda de Puerto Arango. Trabajó como motorista el señor Jorge Toledo.
La obra fue diseñada por Ingenieros de Ministerio de Obras Públicas y construida por el Maestro de Obras Enrique Perdomo, terminándose en 1934. Como primer director se nombró al doctor Carlos de la Hoz, médico de ascendencia costeña quien falleció un año más tarde en la ciudad de Bogotá, posiblemente por Fiebre Amarilla. Para reemplazarlo fue nombrado el doctor José Antonio Ucross Guzmán, quien a su vez en 1936 fue reemplazado por el doctor Carlos Ucross Cuellar.
Por el año 1936 en Florencia se creó el primer "Centro de Higiene " dependiente en ese entonces del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, ubicado sobre la Carrera 13 cerca de donde hoy funciona el Colegio Nacional Femenino. En esta época, según testimonio oral fue su primer director el doctor Pedro María Escobar acompañado de una enfermera. Este centro asistencial funcionó hasta 1943 y los servicios básicos eran consulta médica ambulatoria. Ya a finales de 1943 de posesiona el doctor Héctor Florez Bravo, quien con autorización directa del Ministerio amplía la planta de personal que consistía en: un inspector de sanidad, una enfermera de asistencia social, una enfermera de maternidad y el médico director.
Por esta época dentro de las funciones de la Enfermera de Asistencia Social se da inicio a los programas de vacunación contra fiebre amarilla y viruela.
El 17 de diciembre de 1941, el Gobierno Nacional expide la ley 148, la cual fomenta la colonización en las regiones del sur del país y organiza la campaña sanitaria en las márgenes del río Orteguaza.
La Ley contempla adelantar una activa campaña para la construcción de habitaciones higiénicas en las comisarías del Putumayo y Caquetá para lo cual celebró un contrato con el Instituto de Crédito Territorial para conceder a los colonos y habitantes una colaboración hasta del 20% del costo de las casas con el objeto de atender a los gastos de dirección y administración de las construcciones.
Se procedió a establecer dos comisiones sanitarias ambulantes, compuestas cada una de un médico y tres inspectores, dotadas de vehículos apropiados para su transporte, de elementos de laboratorio y drogas suficientes para atender de preferencia a la campaña contra el Paludismo, el tifo y demás enfermedades endémicas en las márgenes del río Orteguaza y afluentes.
Esta ley asigna la cantidad de sesenta mil (60.000) pesos para la construcción de un hospital civil en la ciudad de Florencia con los siguientes servicios: Sala de Medicina y Cirugía para hombres, Sala de Medicina y Cirugía para mujeres, Sala de Medicina y Cirugía para niños, Sala de maternidad con un mínimo de 10 camas, Sala para intervenciones quirúrgicas, Servicio antivenéreo.
Los planos y dirección técnica de la construcción de este hospital, estarán a cargo de la sección de Ingeniería del Ministerio de Trabajo, Higiene y Previsión Social. Cuando se expide esta ley es presidente el Dr. Eduardo Santos, Ministro de Hacienda y Crédito publico el Dr. Carlos Lleras Restrepo y Ministro de trabajo, Higiene y Previsión Social el Dr. Joaquín Caicedo Castilla.
Mediante el decreto comisarial numero 02 del 4 de abril de 1944 se le dio el nombre de Hospital de María Inmaculada, firman este decreto el Sr. Julio Bahamón como comisario especial para el Caquetá y el señor Juan Puyo como secretario. Al año siguiente el 21 de julio de 1945 la Comisaría dispuso como debía funcionar el Hospital y dictó el decreto No. 62 creando la junta directiva compuesta por cinco (5) miembros designados así: cuatro por la comisaría especial del Caquetá y uno por el gobierno nacional, la función principal de dicha junta es la creación de los estatutos y determinó la conformación del patrimonio del hospital, el lote, los auxilios nacionales, comisariales, municipales, la donación de los particulares, los recaudos por los servicios de los pensionados y toda clase de ingresos.
Mediante el decreto No. 104 se modifica la conformación de la junta directiva quedando así: cinco miembros cuya designación se hará de la siguiente forma, uno por la Comisaría Especial del Caquetá, uno por el Ministerio de Higiene, uno por el Concejo Municipal, el cura párroco y el Comisario o su delegado, además nombra al doctor Rafael Mota Castro representante del Comisario ante la junta directiva del Hospital.
Mediante las resoluciones No. 87 del 19 de octubre y No. 93 del 30 de octubre de 1945 se destinan partidas para los gastos de bendición de la imagen de María Inmaculada y la inauguración del Hospital. Los actos fueron de solemnidad pública, con misa campal, juegos pirotécnicos, descabezada de gallos y fiesta para todos los colonos de la región ofrecidos por la Comisaría el día de la inauguración la cual se efectuó el día 11 de noviembre de 1945.
Para la época se estima que el hospital cubría una población urbana de 3.611 habitantes y rural de 7.160, para una población total de Florencia de 10.771 habitantes.
Las fuerzas militares fueron fundando otras guarniciones a orillas del Río Orteguaza entre los cuales merecen especial atención la de Venecia. En el año 1949 el hospital La primavera se traslada a la vereda Venecia, donde se mejoran su infraestructura y dotación y continúa prestando servicios a militares y población civil, recibe el nombre de Hospital Militar Policarpa Salavarrieta y se conoció popularmente como Hospital de Venecia, que funcionó hasta el año 1974 y en el cual prestan los servicios los primeros médicos al Caquetá, la gran mayoría vinculados al ejercito.
En 1949 es nombrado Jefe del "Servicio Comisarial de Salud" el doctor Roberto Chavez, quien ejerce hasta 1950. En este mismo año mediante Decreto Ejecutivo No. 963 de marzo, fue elevado a categoría de Intendencia la Comisaría Especial del Caquetá y funcionó con este rango durante 38 años, naciendo en esta forma la Dirección Intendencial de Salud, continuando bajo la dirección del doctor Roberto Chavez, quien en este mismo año fue reemplazado por un doctor de apellido Valderama. En esta fecha, se amplía nuevamente la planta de personal quedando integrada de la siguiente forma: 1 Director, 1 Subdirector, 1 Almacenista, 3 Inspectores de sanidad, 3 Médicos, 3 Enfermeras y 1 Pagador.
Como entes dependientes de la Dirección Intendencial funcionaban 3 distritos integrados de salud, con una planta de personal por cada uno, así: 1 Médico, 1 Enfermera y 1 Inspector de higiene.
Es de advertir que desde su inicio las funciones de servicio eran eminentemente operativas. El cargo de subdirector tenía además la responsabilidad de epidemiología, estadística y vacunación.
Para la época los programas de vacunación eran ocasionales y se realizaban por concentración sin ninguna programación. Los registros estadísticos se hacían en "Hojas de Cuaderno" ya que no había formatos previamente diseñados.
A comienzos de la década del 50 el territorio se pobló rápidamente a causa de la invasión de campesinos desplazados por la violencia. Gente humilde llegaba del Huila, del Tolima, de Santander, de Antioquia y muchas otras partes del territorio colombiano.
Los campesinos venían a ocupar las tierras del Caquetá, se dirigían unos a Paujil, Doncello y Puerto Rico y otros navegaban río abajo hacia Milán, algunos ocuparon la cordillera.
Para la época Florencia era muy pequeña y contaba apenas con cinco mil habitantes urbanos y en todo el Caquetá no había más de 40.000 personas según relata el Padre Silvio Vettori en su escrito 50 años de las misiones de la Consolata en el Caquetá.
Las casitas eran todas de bareque, con techo de palma o de teja. En cemento estaban construidos el Banco de la República, la Brigada, el hotel Curiplaya, la Catedral.
Refiere haber viajado en 1953 a Solano, Tres Esquinas la base militar y terrenos cercanos a Solita donde existía un área de la Texas Company habiendo encontrado una casa de dos pisos en mal estado donde se atendían personas enfermas.
Durante el período 1950-53 la "Dirección Intendencial de Salud" estuvo bajo la administración del doctor Alberto Bahamón Soto y se comienza la atención periférica con "Brigadas de Salud" integrado por un médico y una enfermera. Para reemplazar el doctor Bahamón Soto fue designado el doctor Camilo Torres, quien se desempeñó hasta 1957.
En esta época ya funcionaba los programas de TBC, epidemiología- dermatología y lepra, control de enfermedades venéreas, vacunación, malaria, odontología y nutrición.
Para la época se vincularon a la salud de la región profesionales de la Salud como el Dr. Rafael Romero, Dr. José Galán, Dr. Gamaliel Plaza, Dr. Wiliam Otero Goyeneche, Dr. Juan de Jesús Tinoco, Dr. Enrique Chaparro, Dr. Fabio Jaramillo Londoño, Néstor Cantillo. Dr. Hernando Jiménez Dr. Engelberto Prada quienes prestaron los servicios médicos en los municipios que hasta ese momento se encontraban más desarrollados y proyectándose a ser las localidades que hoy conocemos, se desplazaron a Montañita, Santuario, Milán, Paujil Doncello , Puerto Rico, Morelia Belén y Florencia..
A finales de la decada del 50 fue nombrado el doctor Jorge Alvarado Pantoja quien rigió los destinos de la salud del Caquetá hasta abril de 1980.
A partir de 1958 hubo un cambio radical en el enfoque de la salud, ya que comenzaron a aplicarse los conceptos de Higiene tanto al ser humano como al medio ambiente, iniciándose en esta forma la medicina preventiva, la promoción de la salud física y mental e involucrando a la comunidad como partícipe en la solución de sus propios problemas de salud. A partir de esta época el anterior Ministerio de Higiene (hasta 1953) cambió de nombre por el de Ministerio de Salud Pública conforme a la orientación salubrista de aquel entonces.
A mediados de la década de los 60 comenzó a funcionar el "Servicio Seccional de Salud Intendencial" dándosele una estructura organizativa conforme a las normas trazadas por el nivel central. Se crea la sección de estadística dirigida inicialmente por un matemático. El presupuesto intendencial de salud para 1969 fue de $27.769.951.96
Para finales de la década del 60 se crea el servicio de Atención Materno Infantil el cual es coordinado por el Dr. Victor Valencia Gonzalez quien luego pasa a dirigir el Bienestar Familiar. En el Materno Infantil es nombrado el Dr. Sergio Pardo quien organiza el equipo de trabajo con la enfermera Miryan Riaño y la Auxiliar de enfermería Lucrecia Sanchez de Camacho, se inicia la capacitación y prestación de servicios en el área rural con promotoras voluntarias de salud.
Por ese mismo año, la responsabilidad del programa de Saneamiento Básico Rural se pasó al INPES con autonomía administrativa y adscrita al Ministro de Salud. El INPES estuvo dirigido por un Ingeniero Sanitario y se encargaba del diseño, construcción, operación y mantenimiento de acueductos y pequeños abastos en localidades hasta 2.500 habitantes. Las actividades de saneamiento ambiental a nivel urbano continuaron bajo la dependencia directa de la Seccional de Salud.
Durante su vida (20 años) el INPES construyó aproximadamente el 80% de los acueductos y alcantarillados rurales que funcionan en el Departamento y que sirven a poblaciones hasta 2500 habitantes.
Para la época el gobierno nacional consolida la estabilidad de los colonos por intermedio del Incora entidad que suscribe convenio con las entidades del sector educativo y de salud para la construcción y dotación de escuelas y de puestos y centros de salud.
En julio de 1970 se celebró un contrato en la ciudad de Medellín con las Hermanas de la comunidad Siervas del Santísimo y de la Caridad para la atención y organización de enfermería del Hospital Maria Inmaculada, durante muchos años vivieron en el hospital, actualmente se encuentran trabajando las hermanas Gilma, Eloisa y Nubia quienes viven en el centro de la ciudad.
El Hospital Maria Inmaculada en el mes de enero de 1972 adquiere el número de identificación tributario NIT 91.180.098 y mediante la resolución 3471 del 27 de agosto de 1973 se le reconoce personería jurídica.
En el año 1972 se replantea y amplia el Hospital Tres Esquinas, se construyen Puestos de Salud en Maticurú, Curillo, Cartagena del Chairá, Santuario, Albania, Guacamayas, Puerto Manrique Lusitania, San José del Fragua, Solita y Yari.
En el año 1973 se construyen los Puestos de Salud de El Triunfo, Tres Esquinas del Caguan, Yurayaco, Santa Rosa del Caguán, Unión Peneya.
Mediante la resolución 315 del 17 de agosto de 1973 se crea el Fondo Especial de Drogas de Boticas Asistenciales del Servicio de Salud la cual fue aprobada por el Ministerio de Salud mediante la resolución 2933 del 29 de agosto del mismo año. Se inició con una partida de $ 161.752 pesos con un Administrador Tesorero al frente de ella. En cada uno de los Puestos, Centros de Salud y Hospitales funciono la botica llamada posteriormente droguería, fue administrada durante mucho tiempo por el Señor Ernesto Sanchez, a comienzos de los años 90 es liquidada por el Dr. Pedro Quiñónez.
Se crea la sección de Mantenimiento y Construcción Hospitalaria, nombrándose un arquitecto Jaime Santana Bahamón remplazado posteriormente por Pericles Ramírez y dos dibujantes encargados de la elaboración de los diseños arquitectónicos y de la Interventoría de las obras.
Las construcciones realizadas hasta esta fecha se regían por modelos enviados del Ministerio de Salud por el Fondo Nacional Hospitalario y eran adelantadas mediante el sistema de administración directa. En 1974 se proyecta los estudios para la construcción del actual Hospital "San Rafael" de San Vicente del Caguán.
En 1975 la salud en el país sufre una transformación muy grande, aparece el Sistema Nacional de Salud y mediante los Decretos 056 y 350 se reestructura la dirección de salud haciendo énfasis el modelo en la prestación de los servicios de salud mediante la organización de hospitales de referencia denominados hospitales regionales.
En este mismo año siendo Jefe de Salud el Dr. Jorge Alvarado Pantoja y Ministro de Salud el Dr. Haroldo Calvo Nuñez se expidió la Resolución No.1518 del 10 de marzo por la cual se determinan las Unidades Regionales de Salud en la Intendencia del Caquetá. Se fijaron 3 Unidades Regionales así:
Unidad Regional de Florencia, con sede el Hospital María Inmaculada.
Unidad Regional de El Doncello, con sede el Hospital El Buen Samaritano.
Unidad Regional de San Vicente del Caguán, con sede el Hospital San Rafael.
LA Unidad Regional de San Vicente del Caguán, se crea en base al numeral d) de la circular No. 58 del Ministerio de Salud dadas las condiciones de inaccesibilidad geográfica de la Unidad regional más cercana, dificultad para la remisión de los pacientes, área de gran movimiento migratorio y de explotación de petróleo. Se considera además la construcción de un hospital de 40 camas cuyo proyecto de construcción y dotación ya están aprobados y contemplados en el presupuesto.
La Regional Florencia, está compuesta por el Hospital Regional María Inmaculada, 2 Hospitales Locales San Roque de Belén, Tres Esquinas - Solano, 7 Centros de Salud en Valparaíso, Morelia, Curillo, Albania, San José, Montañita, Milán y Solano y 28 Puestos de Salud.
La Regional de Doncello comprende: El Hospital Regional El Buen Samaritano, 4 Centros de Salud en Puerto Rico, Puerto Manrique, Cartagena del Chairá, Paujil y 13 Puestos de Salud.
La Regional San Vicente comprende: El Hospital Regional San Rafael, 2 Centros de Salud en Guacamayas y Santa Rosa y 10 Puestos de Salud.
Con base en el Decreto 350 se creó la estructura organizativa del Servicio Seccional de Salud y los niveles regionales se organizaron de acuerdo a los programas y personal existente, con autonomía administrativa y supervisión del nivel seccional. Durante los años 1976 y 1986 se construyó el 85% de la actual infraestructura física -hospitalaria que hay en el departamento y se adelantaron las ampliaciones y remodelaciones de los Hospitales de El Doncello y Puerto Rico.
A finales de 1976 se efectúa la primera reunión con representantes de entidades y personas distinguidas de la sociedad con el fin de motivar y crear en el territorio la seccional de la Cruz Roja Colombiana. La reunión es convocada por el Servicio Seccional de Salud y el Hospital María Inmaculada, tuve el honor de presidirla y se llevo a cabo en un salón donde funcionaba la Casa de la Cultura hoy Secretaría de Educación Departamental se logra conformar de manera provisional la primera directiva haciendo parte de ella El Señor Oliver Ramírez.
Como dato interesante se analiza las cinco primeras causas de mortalidad en 1969: 1° Enfermedades del Aparato Respiratorio, 2° Senilidad, 3° Avitaminiosis y otros estados carenciales, 4° Enfermedades infecciosas intestinales y 5° Enfermedades del Aparato Circulatorio.
Para 1986 las cinco primeras causas fueron: 1° Septicemia, 2° Paludismo, 3° Bronco-neumonía, 4° Insuficiencia Cardiaca y 5° TBC pulmonar.
Para finalizar el siglo XX fueron: 1° Agresión con disparo de otras armas de fuego y las no especificadas, 2° Infarto agudo del Miocardio, 3° Feto y Recién nacido. Complicaciones de placenta, cordón, 4° Neumonía, organismo no especificado y 5° Accidente de vehículo de motor y otro.
En 1979 la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina, Ascofame evaluó al Hospital María Inmaculada para la practica de Internado rotatorio y mediante la resolución 4082 del 19 de mayo de 1980 del Ministerio de Salud se asigna a la Facultad de Medicina de la Universidad del Rosario como área de influencia para la práctica de Internado.
Hasta 1980, durante 22 años (1958 a 1980) el Servicio Seccional de Salud fue dirigido por el doctor JORGE ALVARADO PANTOJA, quien a través de su larga trayectoria en el cargo, siempre se distinguió por su afán de contribuir al proceso de desarrollo económico y social del departamento, para lo cual no ahorró esfuerzo en su tarea de prestar cada vez mayores y mejores servicios de salud a la comunidad. Por este solo hecho ocupa el primer lugar en la larga lista de los Jefes de la Salud del Departamento del Caquetá, ya que fue él quien sentó el principio de que "La salud se debe hacer con criterio técnico y no político".
A partir del 14 de abril de 1980 asume la jefatura del Servicio Seccional de Salud, el médico salubrista Hernán Gómez Hermida, quien siguiendo los principios trazados por el anterior director continuó el proceso de desarrollo de la institución con ampliación de coberturas de acueductos rurales, unidades sanitarias escolares y tazas sanitarias campesinas, con lo cual el programa de saneamiento básico se vio ampliamente reforzado.
En el área de Atención Hospitalaria se prestó atención a la dotación de equipos y ampliaciones de la planta de personal de la infraestructura hospitalaria existente. Durante este periodo se gestionó ante el gobierno nacional la construcción de un nuevo hospital departamental para la ciudad de Florencia y se adquirió un lote de terreno para su construcción ubicado donde hoy se encuentra el Hospital Comunal Las Malvinas del Municipio de Florencia.
Durante el período comprendido entre el 19 de octubre de 1982 al 11 de enero de 1984, ejerció el cargo de Jefe de la Seccional de Salud el médico Rafael García Murcia y del 12 de enero de 1984 al 13 de noviembre de 1986 el doctor Fabio Jaramillo Londoño. Igualmente del 14 de noviembre de 1986 al 19 de enero de 1988, le sucedió el doctor Pedro Agustín Villanueva.
En abril de 1984 por iniciativa del Dr. Jairo Ospina y la Sra. Gladys de Espinel se realiza una reunión en la sala de conferencias del Hospital María Inmaculada con el fin de motivar a la comunidad y organizar un trabajo sobre el cáncer, creándose la seccional Caquetá de la Liga contra el Cáncer en septiembre de ese año, la cual contó con muchos benefactores entre quienes podemos mencionar a Alejandro Gutiérrez, Guillermo Reyes Cruz, Genaro Cerquera, el fondo Ganadero, la Curia el Batallón Liborio Mejía entre otros. Hoy esta representada por el señor Gustavo Rodolfo Arenas Vega.
En 1985 Profamilia inicia las actividades relacionadas con la planificación familiar en el departamento siendo su director hasta la fecha el Dr. Felipe Tehelen.
El 1o. de mayo de 1988 se posesiona nuevamente el doctor Hernán Gómez Hermida, quien ejerció el cargo esta vez hasta 1995. Durante este periodo se presentaron grandes cambios en la nueva estructura organizacional de la institución como consecuencia del nuevo modelo de Descentralización consignado en disposiciones como ley 10 de 1990; ley 60 de 1993 y ley 100 de 1993, entre otras.
Se realizó la ampliación y remodelación del Hospital Regional del Doncello, San Vicente y los hospitales locales de Curillo, Belén, Solano y Puerto Rico.
Se construyeron los puestos de Salud de Santo Domingo, Remolino de Caguán, Huitorá y la remodelación de varios centros y puestos de salud.
Se dio inicio a la construcción del nuevo Hospital de María Inmaculada la cual fue programada por etapas. En julio de 1989 se inicia la primera etapa de la construcción con un costo de $45. millones que comprende el Laboratorio Clínico, Banco de Sangre y Consultorios para procedimientos, esta etapa se terminó en junio de 1990.
La segunda etapa se inicia el 16 de noviembre de 1990 y se termina el 15 de noviembre de 1992 con un costo de $359.4 millones, se construye el bloque frontal de cuatro plantas que comprenden: área de terapia, consultorios para realizar atención general ambulatoria y área de hospitalización.
La tercera etapa corresponde a otros bloques de la torre de 4 plantas, se inicia la ejecución del contrato en julio de 1993 que comprende a consulta externa, área quirúrgica, esterilización, hospitalización, con un costo de $247 millones.
El Ministerio de Salud mediante la resolución 14662 de octubre de 1990, clasifica al hospital Regional en Hospital de segundo nivel de atención, de acuerdo con el decretos reglamentario 1760 del 2 de agosto del mismo año.
Actualmente el Hospital María Inmaculada cuenta con una planta de 313 funcionarios entre los cuales prestan servicio de salud 22 Médicos especialista, 19 médicos generales, 10 enfermeras profesionales, 6 bacteriólogas, 4 terapistas, 2 psicólogos, 1 trabajadora social, 1 nutricionista, 130 auxiliares de enfermería y es gerente de la Empresa Social del Estado el Dr. Diego Marín.
Dando cumplimiento a la ley 10 de 1990, se inició el proceso de descentralización orientado primordialmente al conocimiento general del proceso y divulgación de la Ley, se encontraron dificultades y muchos interrogantes los cuales en gran parte fueron aclarados y definidos con la promulgación de la Constitución Política en 1991 y la expedición de las Leyes 60 y 100 de 1993.
En el mes de julio de 1991 mediante el decreto 324 el gobernador encargado Ives Pacheco Álvarez conforma un comité para adelantar el proceso de descentralización en el departamento el cual es modificado posteriormente por el decreto 395 de marzo de 1995.
En diciembre de 1992 mediante la ordenanza No. 31 se crea el Fondo Seccional de Salud. El gobernador Gabriel Sandoval Lasso en febrero de 1993 mediante el decreto 0154 crea la Secretaría de Salud y de Saneamiento Básico Ambiental.
En cumplimiento de los mencionados procesos, en una primera etapa el departamento recibió apoyo del Ministerio de Salud Dirección de Descentralización y de la Misión social del Departamento Nacional de Planeación.
Para la época se aprobaron varias ordenanzas entre las que menciono la No. 12 de julio de 1994 que modifico disposiciones en relación al fondo Departamental de Salud, la ordenanza No. 13 de agosto de 1994 adoptó el plan de descentralización, la ordenanza No. 14 definió al Hospital María Inmaculada como Empresa Social del Estado, la cual fue modificada por el Decreto 1387 de septiembre de 1995, la ordenanza No. 15 de agosto de 1994 fijo reglas y procedimientos para la distribución del situado fiscal para el departamento y los municipios, la ordenanza No. 17 de agosto de 1994 adopta el plan sectorial de salud, la ordenanza No. 18 de agosto de 1994 reestructura la Secretaría de Salud y Saneamiento Básico Ambiental cuyo propósito inicial fue adelantar todos los actos administrativos y demás procesos que conllevaran al cumplimiento de los requisitos para que el departamento adquiriera la certificación por parte del Ministerio de Salud y fuera certificado como ente territorial descentralizado meta que al final no se concretó.
También mediante los decretos 1198 y 1199 de noviembre de 1996 se adoptaron en el departamento los procedimientos para la programación, ejecución, control y seguimiento de los programas de salud y la metodología de formulación del plan sectorial
El Hospital maría Inmaculada mediante el decreto 486 de marzo de 1995 conforma la Junta directiva de la Empresa Social del Estado. Se establece la carrera administrativa para todos los Empleados del Sector Salud del Departamento, y se crean los comités de participación comunitaria. En materia de Seguridad Social y conforme a la ley 100 de 1993 se dio inicio a la implantación del SISBEN en los diferentes municipios del departamento.
Se inicia por parte de los municipios avances en el cumplimiento de los requisitos exigidos para acceder a la descentralización del sector y optar de esta manera con la certificación respectiva para el manejo autónomo de los recursos del situado fiscal. Todos los municipios crearon los Fondos Locales de Salud, transformaron sus hospitales y centros de salud en entidades públicas del orden municipal, algunos asumieron la dirección de salud creando la secretaría de salud municipales y avanzaron en aspectos relacionados con los planes locales de salud, metodologías para la elaboración y seguimiento del plan Local y mejoramiento del sistema de información.
El municipio de Florencia en el mes de diciembre de 1992 mediante los acuerdos No. 11 creó el Fondo Local de Salud y el decreto No.18 creó la Dirección de Salud como Secretaría de Desarrollo Social. En marzo de 1996 mediante el Decreto 048 determina la estructura administrativa de la Secretaría de Desarrollo Social.
En octubre de 1996 mediante el Acuerdo 025 del Honorable Concejo de Florencia se crea el Hospital Comunal de las Malvinas como Empresa Social del Estado siendo Alcalde el Doctor Héctor Orozco Orozco. En noviembre de 1997 se concede Licencia Sanitaria de Funcionamiento siendo representante legal de la institución la Dra Maria Teresa Bonilla Rivas.
Finalmente el municipio de Florencia mediante el acuerdo No, 22 de agosto de 2000 especifica las funciones de la Secretaría de Salud municipal, y organiza el sistema de seguridad social en salud en el municipio y mediante el acuerdo No. 23 de agosto del 2000 unifica y actualiza los actos administrativos de creación de la Empresa Social del Estado Hospital Comunal Las Malvinas. Su Gerente hoy es el Dr. John Ernesto Galvis.
El Gobierno Departamental expidió el Decreto 1219 de agosto de 1995 estableciendo mecanismos de transición, organización y funcionamiento del sistema Territorial de Seguridad Social en Salud y luego creó la Dirección de Salud con la figura de Instituto Departamental de Salud mediante el Decreto ordenanza No. 1623 del 29 de diciembre de 1995 que posteriormente fue modificado por la ordenanza No. 11 del 17 de diciembre de 1999 que actualmente esta vigente.
La Dirección de salud durante 1996 actuó como Empresa Transitoria del Régimen Subsidiado, había venido impulsando la creación y consolidación de la Empresa Solidaria de Salud y debido a la reglamentación sobre la materia facilitó los mecanismos para que iniciaran cuatro empresas aseguradoras de régimen subsidiado que para el año siguiente estaban afiliando población pobre y vulnerable en el departamento: Caprecom, Unimec, La Empresa Solidaria de Salud del Caquetá y Comcaja. Durante este periodo han llegado otras empresas pero también se han ido de la región o transformado encontrando en la actualidad Caprecom, Asmet salud, Cajasalud y Humana Vivir. Tiene el departamento afiliadas al régimen subsidiado 140.121 personas.
Durante el periodo y tal vez durante la última década en el departamento también se ha fortalecido institutciones privadas de prestación de servicios de salud y empresas que administran planes de beneficios del Régimen Contributivo, se han conformado empresas, asociaciones e instituciones prestadoras de servicios de salud para afiliados no solo del magisterio entre las que menciono a FAMAC, CONSALUD, COOMEVA, UNICLINICAS. A partir de 1998 la Dirección de Salud fue dirigida por la Dra. Luz Helena Serrano de Díaz, la Dra. Argenis Garavito Arévalo y por el Dr. Yuber Buitrago Castellanos.
Actualmente el Director del Instituto Departamental de Salud es el Dr. Miguel Delio Espinosa Sanchez, cuenta con 1.104 funcionarios de planta en todo el departamento; 22 médicos especialistas, 31 médicos generales, 38 médicos en servicio social obligatorio (s.s.o.), 11 odontologos, 16 odontologos en s.s.o., 15 bacteriologas, 9 bacteriologos en s.s.o., 16 enfermeras, 13 enfermeras en s.s.o., 12 auxiliares de laboratorio clínica, 343 auxiliares de enfermería, 52 auxiliares de salud familiar comunitario, 20 técnicos de saneamiento, 131 promotoras de salud rural otros profesionales de diversas disciplinas y los demás el personal administrativo.
La historia de la salud en el Caquetá ha estado muy ligada con las enfermedades transmitidas por vectores y entre ellas muy especialmente el paludismo, el dengue, la leishmaniasis y la fiebre amarilla.
El gobierno creó a comienzos de la década del 50 la División Nacional de Malariología que se encargaba de realizar el control de la malaria, se capacitó un grupo de personas para realizar las primeras actividades quienes a solicitud de las diferentes regiones del país les autorizaban los desplazamientos respectivos.
Se tomó la decisión no solo de realizar el control sino la erradicación de la malaria y mediante convenios suscritos con la OPS y la UNICEF se creó el Servicio de Erradicación de la Malaria conocido como el SEM. Era Presidente de la República el General Gustavo Rojas Pinilla y nombró como director del SEM al Dr. José Antonio Concha y Venegas
En Septiembre de 1958 se realizó el primer rociado de casas en la ciudad de Girardot por el general París quien hacia parte de la Junta de Gobierno.
El Comité Internacional de la Salud y la UNICEF aportaron los vehículos, camionetas Internacional Modelo 57, los equipos tipo bomba para el rociado y el insecticida DDT.
En 1956-1957 se inició en el Caquetá una investigación epidemiológica conformada por visitadores de Bogotá y realizaron la caracterización de la zona. En 1958 fue nombrado como Jefe de Zona el Dr. Luis J. Villamizar, se inició el reconocimiento geográfico, el rociamiento y la búsqueda de casos, El señor Teudulo Esterilla, persona que hoy se encuentra en el Centro de Bienestar del Anciano "San Vicente de Paúl, fue contratado por esa época.
En 1961 la Sede de la zona fue traslada a la ciudad de Neiva, quedando como jefe el Dr. Alejandro Rodríguez y el Caquetá como Distrito, posteriormente en 1965, el Distrito de Caquetá paso a depender de la zona de Girardot.
Fue nombrado en 1965 como Jefe de Distrito Santos Miguel Toledo hasta agosto de 1966. Quien le recibe la zona el señor Lázaro Guzmán hasta 1969, posteriormente fue nombrado el Dr. José Germán Díaz Sanchez y el Ingeniero Enrique Pinzón.
A partir de 1969 se crea de nuevo la zona con sede en Florencia, se enganchan a la campaña cerca de 150 personas, quienes realizaron la capacitación teórica en los salones del Colego La Salle "y las Técnicas de rociamiento en las paredes de la actual sede del Instituto Departamental de Salud.
Se conocen algunos datos estadísticos de este año tales como la positividad del 12% con 86% de paludismo falciparus, coberturas de rociamiento del 92%, y de 27.905 muestras tomadas, 3.288 fueron positivas, por esta época hubo una gran epidemia de paludismo en la región.
Para los años 1973 las coberturas bajaron debido a diversos factores como el rechazo de la comunidad al rociado por muerte de animales domésticos. (gatos y pollos) y la presencia en la región de sectas religiosas entre ellas los Pentecostales y Evangélicos.
Para los años 1977 y 1979 se recrudece el problema del Paludismo en la región por falta de recursos económicos y de insecticida.
Para el año 1995 el Gobierno Nacional hace entrega de la zona al Instituto Departamental de Salud y a partir de 1996 los funcionarios hacen parte de la nómina de la Dirección Departamental de Salud.
Debemos hacer un justo reconocimiento a todas aquellas personas que integraron los grupos de trabajo en la época de la Campaña del Servicio de Erradicación de la Malaria, pues fueron épocas de muchos sacrificios de total entrega, de mística y de responsabilidad por su trabajo, supieron ganarse las comunidades y sembraron la semilla para que la comunidad en general reconozca y valore el trabajo de quienes hoy integramos la MISION MÉDICA en el Caquetá.
Aún labora y han prestado invaluables servicios al sector salud personas que han dedicado su vida al servicio de la comunidad y han dejado huella imborrable como la hermana Maria del Carmen de la Viesca , La Sor Evelisa La Rotta, Enferma del Hospital de San Vicente, La Hermana Sor Teressa Adele, Enfermera del Hospital de Doncello, quien falleció en accidente aéreo, La Auxiliar Fanny Mazabel , quien laboró con la Seccional de Salud y durante muchos años con la Caja Nacional de Previsión y así como ellas un sin numero de hombres y mujeres que también marcaron un hito en la historia de la salud del Caquetá.
No puedo finalizar sin comentar algunos hechos luctuosos que durante los últimos años el sector de la Salud ha vivido en el departamento del Caquetá, desapariciones y muertes violentas de trabajadores de la salud en ejercicio de sus funciones hechos que pasan a la historia sin esclarecerse, Los atentados que fueron objeto el Dr. Gerardo Paz Mahecha en Puerto Rico y la señora Aranzazo Meneses del Hospital de Florencia, la desaparición del Señor Leonidas Lozada, Técnico en Saneamiento de Solano, los asesinatos del Dr. Gabriel Tinoco en el Hospital el Buen Samaritano de El Doncello, El Administrador Jairo Rubio del mismo hospital, el Señor Eduardo Guzmán conductor de la Dirección de Salud, los doctores Jesualdo Mestre Arzuaga y Raúl Peña ejerciendo como Médicos de la Sección Programas Médicos Especiales, el administrador de Milán señor Jorge Eduardo Cuellar Vargas, el Vacunador Señor John Fredy Marín y Mariela Medina del Hospital de Curillo y las Promotoras rurales de salud Nubia Reyes Chavez de Florencia y Carmen Elisa Chivara del Paujil.
Lamentablemente estos hechos junto a las graves violaciones a la Misión Médica que actualmente se vive en todo el territorio como han sido el atentado al Hospital de El Paujil y retención de ambulancias nos lleva a hacer una sincera solicitud a todas las personas involucradas en el conflicto armado solicitándoles que respetemos las personas, los elementos, las instituciones que hacen parte de la misión médica y efectivamente los convirtamos y los veamos como verdaderos territorios de paz ya que su misión no es otra que la de servir sin distingo de ninguna naturaleza a quienes de una u otra manera ven comprometida su salud y su vida.














